Para nadie es un secreto la delincuencia en nuestro querido El Salvador esta imparable, muchas familias a diario son amedrentadas por seres inescrupulosos que exigen dinero a cambio de su seguridad. Esta es una historia que sucede con frecuencia en muchos hogares.

Una noche común y cualquiera como muchas de las familias salvadoreñas reunidas en casa viendo la tele y disfrutando de sus alimentos y riéndose de alguno que otro chiste, este era el ambiente en la casa de la familia Lara. Todo transcurre con normalidad y calma hasta que el el timbre del teléfono de casa irrumpe una conversación:

  • Carlos:  Buenas noches.
  • Sujeto: Mira vos sos Carlos Lara.
  • Carlos:  Si dígame en que le puedo servir.
  • Sujeto: Mira solo te quiero decir que ya sabemos quien sos donde trabajas y donde vivís y también sabemos donde se mueve tu familia y si queres que todos ellos y vos estén bien vas a tener que darnos RENTA.
  • Carlos:  No mire pero y yo de donde les voy a dar dinero si no tengo no nos hagan nada.
  • Sujeto: Mira si tenes o no tenes no es problema mío, lo que te digo es que tenes que darnos $100 el viernes yo te voy a llamar para decirte como le vamos a hacer.
  • Carlos:  Pero ya te dije que dinero no tengo.
  • Sujeto: Bueno ya te avise estate pendiente de la llamada.

Carlos colgó el teléfono y su familia noto su preocupación en su rostro y el como la piel se le fue poniendo sudorosa.

“Hijo que paso (pregunto la esposa)”, “era un hombre que quiere que le demos pisto por que sino nos van a hacer algo y que ya saben todo de nosotros”.

Carlos con su esposa y dos hijos pequeños no pudieron ocultar su angustia y lo primero que se les ocurrió fue desconectar el teléfono de casa y tomar medidas de precaución extrema.

“Hija mira no dejes a los niños salir a la calle y vos permanece dentro de la casa con ellos cierren bien todo y no le abran la puerta a nadie nos vamos a estar comunicando por celular y no vayas a conectar el teléfono fijo”

Los esposos Lara trataron de conciliar el sueño pero era imposible pues al recordar la amenaza que habían recibido su mente divagaba y se llenaba de pensamientos negativos.

“Mira hijo así le paso a la Carmen pero descubrió que era un vecino el que la estaba molestando y lo denuncio” la esposa trato por un momento de calmar la preocupación que ambos tenían. “Pero no podemos decir que es un vecino por que no sabemos, a la policía no le podemos decir por que ni sabemos quienes son al Chepe le hablaron al celular pidiéndole $50 y fue a la policía y ellos le dijeron que ellos no podían hacer nada por que no tenían mayor información y que a veces era gente bromeando”. Así paso esa noche entre supuestos y el silencio, pues por momentos nadie decía nada y únicamente pensaban.

Al día siguiente Carlos salió a trabajar se fue muy temprano y trato de tomar otras rutas por si o estaban vigilando, en casa su esposa tal y como el le había recomendado no salió y no dejo que sus pequeños hijos salieran a jugar. Así pasaron 4 días con mucha intranquilidad y temor hasta que el día 5 amaneció debajo de la puerta un papel maltratado el cual contenía un mensaje el cual decía:

“Tenes hasta el viernes para darnos $1,500 o les vamos a tirar una granada a tus hijos y a tu mujer y si vos estas en la casa pues te vas a morir también, conecta el teléfono para que te avisemos como vamos a hacer y no le digan a la policía”

La esposa de Carlos lloro al leer el anónimo.

“Carlos que vamos a hacer si no tenemos ese dinero”, “Hija cálmate que si te pones así no solucionamos nada, le voy a llamar a Manuel si nos podemos ir a la casa de el arregla las cosas de los cipotes” Carlos tomo la decisión de sacar a su familia de su hogar de la casa en la que ellos ya no se sentía seguros y protegidos y en medio de la noche de ese mismo día salieron rumo a la casa de su familiar por temor a ser atacados con una granada.

Desde hace días quería escribir esto por las múltiples historias que he escuchado de amigos y compañeros. Pero anoche supe de otro caso, esta vez de gente que conozco mejor.

Estamos cansados de esta situación es horrible que familias enteras tengas que salir huyendo de sus hogares por el temor que siembran seres sin escrúpulos que aunque algunas veces son bromas o gente que se aprovecha pero el amor a la familia y a la vida no deja que te confíes.

Anuncios