Ya van a empezar las clases en los colegios y las escuelas, los que ya están con la responsabilidad de comprarles útiles escolares a sus hijos pues me imagino que ya fueron a librerías o supermercados a buscar cuadernos.

En mis tiempos de escolar pues no daban las listas de útiles tan rápido hoy hasta antes de matricularse se las entregan. Yo siempre iba los primeros días de clases a esperar que cada maestro de cada materia me dieran su listado de útiles y los apuntaba y se lo trasladaba a mi madre. Procuraba ir con ella para ver los cuadernos y escoger los que mas me gustaran en esos tiempos los diseños no eran tan variados como los hay actualmente ya cuando estaba mas grandecito iba yo solo (ya saben aquello de que uno se cree independiente), junto con los cuadernos pues el típico plástico para forrar cuyo olor es típico para estas épocas.

Después la ardua tarea de forrar los cuadernos ha cuantas noches mi madre se desvelo haciéndolo por mi hasta que yo ya podía hacerlo y era yo el que los forraba. Uno a uno libros y cuadernos eran forrado con el plástico que disque para protegerlos (eso dependía del uso que les dabas jajaja algunos a medio año de clase ya no tenían forro 🙂 ).

Ya el primer día de clases con los cuadernos nuevos y mochila nueva (si es que tus papas no le decían a uno “Si la del año pasado esta buena todavía” 😦 ) abrir esa mochila y sentir ese típico olor a cuadernos recién forrados que te dura como 1 o 2 semanas de clases era algo maravilloso (después la mochila y cuadernos huelen a otras cosas). Las primeras anotaciones las hacia con un orden y limpieza pues eran mis cuadernos nuevos.

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