Si vives en El Salvador y te ha tocado viajar en bus más de una ves entenderás algunas de las cosas que se escribirán aquí. Pues no todos tenemos siempre el privilegio de andar en un vehículo propio para transportarnos y por eso hacemos uso del transporte colectivo nacional (buses y microbuses e las diferentes rutas).

La razón de esta entrada es que recientemente viaje en un bus de una zona muy populosa de San Salvador y fue una experiencia de esas que no quieres vivir muchas veces en tu vida y conversando con las personas que se transportaban en la unidad pude constatar que lo que sucedía era cosa de todos los días que esa era su forma de viajar hacia sus casa después de una larga y cansada jornada laboral.

Todo inicio a eso de las 5:30 de la tarde cuando en los alrededores de Metrocentro aborde un autobús en el cual pues no encontré un asiento disponible y me toco viajar de pie todo el camino en menos de 10 minutos el bus estaba completamente lleno, no cavia ni siquiera un alfiler al interior de la unidad pero que creen, el señor motorista se detuvo para gritar con todas sus fuerzas “Señores colaboremos, que toda la gente quiere irse a su casa tópense más hagan tres filas” a lo que toda la gente reaccionaba con molestia e incomodo pues créanmelo no es nada agradable estar en medio de un grupo de personas encerrados en un espacio reducido el cual incrementaba la temperatura del ambiente y hacia que todos empezáramos a sudar de manera impresionante.

Foto EDH

Foto EDH

Al fondo del bus un bebe lloraba y su madre que iba parada (viajaba de pie) con el niño en brazos de manera habilidosa trataba de darle pecho y le repetía constantemente “Ya mi amor ya vamos a llegar tome chichita precioso” mientras con la otra mano que le quedaba libre cargaba con la bolsa de los artículos del bebe y se agarraba de uno de los asientos el cual iba ocupado, una señora decía “pobrecita la muchacha con el niño en brazos y ninguno de los hombres que va sentado le da el asiento”. Pero  de repente una enfermera que iba al fondo de uno de los asientos junto a un caballero le cedió el asiento y el mal representante del sexo masculino hizo una cara de desagrado por que se tenia que mover para que la enfermera saliera y después para que la mamá del niño entrara con el en brazos. Caballeros creo que no es necesario haber recibido clases de Moral Urbanidad y Cívica para poder ayudar a los demás y tener la delicadeza de ceder el asiento a una mujer con un niño en brazos, embarazada o que viaje con mucha carga

El viaje transcurría con relativa tranquilidad hasta que llegamos al centro de San Salvador y el típico tráfico comenzó y las cosas comenzaron a empeorar y es ahí donde tome la decisión de escribir una entrada de lo que estaba pasando y que es lo que a diario vivimos muchos Salvadoreños en las horas pico:

  • Nos toca viajar en unidades de transporte donde la capacidad de pasajeros es doblada en la mayoría de los casos, si tenemos suerte lo hacemos sentados o parados, amontonados con el resto de pasajeros.
  • Las unidades en las que viajamos están en un penoso estado, el deterioro es notorio: asientos, pisos, motor, carrocería, llantas, etc. Es típico en las unidades. La limpieza de estas es olvidada por completo, en una ocasión me subí en una 42-C en la cual alguien había hecho sus necesidades dentro del autobús y el motorista seguía haciendo su recorrido como si nada.
  • La delincuencia es común pues la situación se presta, a la hora que los pasajeros buscan la salida de la unidad o una mejor posición deben de pasar entre 2 o 3 personas. En este momento los amigos de lo ajeno aprovechan para bolsiar (robar lo que llevas en tus bolsillos o tu cartera) a la gente.
  • Algo muy desagradable es el mal olor que se siente causado por el sudor y la poca higiene de algunos pasajeros, lo que produce en ocasiona hasta nauseas y aumenta la desesperación por llegar a su lugar de destino.
  • La imprudencia de los conductores que con tal de llegar rápido a alguna parada o simplemente por competir con alguno de sus colegas se le olvida por completo que son personas las que lleva a su cargo.

Conclusiones:

Foto EDH

Siempre digo que cada vez que uno viaja en bus o en micro bus es una experiencia nueva es una aventura que día con día la vivimos muchas personas pero definitivamente Viajar en las unidades de transporte colectivo a las horas pico NO ES NADA SALUDABLE pero no nos queda otra opción si todos los que queremos es llegara  nuestros lugares de trabajo o a nuestras casas. Señores buseros y microbuseros únicamente les pedimos un viaje decente que es lo que deberíamos de recibir pues pagamos por su servicio.

Atentamente.

Un Pasajero Salvadoreño

Nota: Este post lo publique en mi otro blog yQueJue pero quería que estuviera aquí

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